El Centro de la Cabeza en Diseño Humano
El Centro de la Cabeza, también llamado Corona o Centro de Inspiración, es un centro de presión: rige la inspiración, la presión mental y la confusión, y empuja a buscar sentido.
El Centro de la Cabeza, que también se conoce como Corona o Centro de Inspiración, está en lo alto del Cuerpo Gráfico (bodygraph). La Corona se ha asociado desde antiguo a la realeza y al pensamiento elevado. En el Diseño Humano es el centro de la inspiración: el triángulo de la cima funciona como una antena que recibe la inspiración desde arriba. Aquí nacen las verdades, las dudas y las posibilidades.
Es uno de los dos centros de presión, y rige tres cosas: la inspiración, la presión mental y la confusión.
De un vistazo
- Clase de centro
- Centro de presión
- Rige
- Inspiración, presión mental, confusión
- También llamado
- Corona, Centro de Inspiración
- Se conecta con
- Centro Ajna
Qué rige el Centro de la Cabeza
El Centro de la Cabeza solo se conecta con otro centro, el Centro Ajna, la mente, que procesa la inspiración que recibe. Como centro de presión, empuja a encontrarle sentido a la vida: cuando sientes la necesidad urgente de entender algo, es la Cabeza la que te empuja hacia las respuestas.
En la tradición del Diseño Humano, este centro se corresponde con la glándula pineal, una glándula del tamaño de un guisante en el centro del cerebro, y con la melatonina, que marca si estamos en vigilia o en sueño y, con ello, si estamos abiertos a la inspiración. Es una correspondencia del sistema, no una afirmación sobre la salud.
Como los demás centros, el tuyo queda fijado al nacer, definido o sin definir. Lo ves en tu carta gratis.
Centro de la Cabeza definido
Ideas, verdades, dudas y posibilidades pasan por tu cabeza sin parar, y a menudo llegan de forma tan espontánea que te preguntas de dónde salen.
La Cabeza solo puede definirse a través de su conexión con el Ajna, y los dos trabajan muy unidos. Como siempre estás pensando, analizando y buscando nuevas comprensiones, es probable que tengas un intelecto agudo, aunque intelecto e inteligencia no son lo mismo. La inteligencia consiste en saber usar bien ese intelecto.
Una Cabeza definida suele atraer a la gente gracias a una mente activa y perspectivas que dan que pensar, aunque lo bien que conectes con los demás depende de cómo te presentes. Puede que también tengas una espiritualidad profunda que busca expresarse. Este centro está hecho para conceptos abstractos, y eso puede estresarte cuando intentas volverlos prácticos o explicárselos a otros. El tirón constante de entender y explicar cada cosa puede agotarte si lo dejas. En equilibrio, en cambio, una Cabeza definida resulta muy gratificante cuando se convierte en inspiración real y en plenitud.
Centro de la Cabeza sin definir
La inspiración te llega con facilidad y puede aparecer en cualquier momento. Te abres a los demás y encuentras ideas en entornos de lo más variados, en especial artísticos: las personas y los espacios creativos te dan energía, y siempre buscas una nueva fuente de inspiración.
Esa misma apertura puede inundarte de pensamientos e ideas ajenas. Vigila el punto en que asumes tanta influencia de fuera que pierdes pie, y pregúntate por qué dedicas tanto tiempo a darle vueltas a las preguntas y dilemas de otros.
En lugar de dejarte arrastrar, permítete acoger esos pensamientos. Así desarrollas una sabiduría imparcial que te permite ordenar ideas enredadas y transmitirlas con claridad, como quien toma una explicación compleja de un profesor y la cuenta con palabras sencillas. Ten cuidado con comprometerte demasiado rápido con una inspiración pasajera: quizá no merezca tu tiempo ni tu energía.
La pregunta del No-Ser de una Cabeza sin definir es: “¿Estoy intentando responder las preguntas de los demás?”. Si te descubres en ese patrón, estás funcionando desde el condicionamiento y no desde tu naturaleza.
El Centro de la Cabeza en pareja
Si los dos tienen la Cabeza definida, comparten la misma manera de recibir y procesar la inspiración y la misma presión por encontrar sentido. Pueden alimentarse de la inspiración del otro con conversaciones estimulantes o proyectos creativos, aunque esa necesidad compartida de entender cada cosa puede acumularse y desbordarlos; nombrarla cuando aparece les ayuda a mantener el equilibrio.
Si uno la tiene definida y el otro no, uno vive con una presión constante por comprender, y el otro recibe la inspiración de forma más fluida, a ratos, sin esa necesidad continua. Puede haber fricción, pero también equilibrio: la Cabeza sin definir aporta una mirada con los pies en la tierra, y la definida despierta en los dos formas nuevas de pensar.
Preguntas frecuentes
¿Qué rige el Centro de la Cabeza en Diseño Humano?
También llamado Corona, rige la inspiración, la presión mental y el impulso de encontrar sentido. Funciona como una antena que recibe ideas, dudas y posibilidades. Es uno de los dos centros de presión del Cuerpo Gráfico y envía su energía al Ajna para que la procese.
¿Cómo afecta un Centro de la Cabeza definido a tu forma de pensar?
Mantiene un flujo constante de inspiración y actividad mental. Quien lo tiene definido piensa sin parar y genera ideas, verdades y preguntas. Esa presión mental fija puede fascinar a quienes lo rodean, pero también agotarlo si la necesidad de entender cada cosa no tiene freno.
¿Qué diferencia hay entre una Cabeza definida y una sin definir?
Una Cabeza definida es una fuente interna y fiable de inspiración y presión mental; una sin definir toma la inspiración del entorno y de otras personas. Con la Cabeza sin definir te llegan ideas muy variadas, pero conviene no perseguir cada pensamiento pasajero ni dejarte consumir por preguntas que no son tuyas.
Esta página también está en: English · עברית · Deutsch · Français · Italiano